Hoy en día hay un mejor diseño de fajas para enderezar la espalda, las cuales aunque se usan por menos tiempo son más efectivas que las tradicionales. La clave de su efectividad podría encontrarse en el mundo de los sueños. La curvatura anormal de la columna vertebral o escoliosis puede ser congénita por malformaciones de nacimiento, neuromuscular por enfermedades del cerebro, o idiopática, lo cual quiere decir que se desconoce su causa. Esta última es la más común y aparece progresivamente durante el crecimiento. Para este tipo de escoliosis es que son útiles las fajas modernas.
De acuerdo con la Sociedad de Investigaciones de la Escoliosis (Scoliosis Research Society), la escoliosis idiopática se clasifica en tres grupos: infantil, desde el nacimiento hasta los 3 años de edad; juvenil, de más de 3 años hasta los 9; y adolescente de los 10 a los 18 años. La adolescente es la más común y representa alrededor de un 80% de la escoliosis idiopática. La escoliosis idiopática adolescente se ve por igual en varones que en hembras en la magnitud de curva baja; es decir, cuando no es muy pronunciada. Sin embargo, las jovencitas, por razones desconocidas, tienen un riesgo significativamente más alto que los muchachos, de desarrollar la progresión de la curva.
A los pacientes se les toman radiografías para llegar a un diagnóstico, del cual depende el tratamiento. Si la curvatura es menos de 10 grados, se considera dentro de lo normal. Si es mayor de 10 grados, se considera como escoliosis. Si la curvatura es menos de 25 grados, se considera leve, si es entre 25 y 50 grados es mediana, y si es 50 grados o más se considera severa.
“Observamos todas las curvaturas hasta que el niño o niña llega a la adultez, porque no tenemos una buena forma de predecir cuáles progresarán y cuáles no. La mayoría de niños que tienen una curvatura menor, nunca les progresa y no se necesita ningún tratamiento. Sin embargo, un pequeño porcentaje de ellos, tal vez un 15%, sí muestra señales de progresión. Si muestran tales señales de progresión a 25 grados o más, aplicamos un tratamiento conservador con fajas”, dice el Dr. Peter J. Romano II, cirujano ortopédico pediátrico afiliado al Plantation General Hospital, en Broward, Florida.
Las fajas originales fueron desarrollas en Boston, por eso se llaman así: Boston Brace. Esta faja se ha usado durante unos 50 años. En un 80% a 90% de los casos tienen éxito en parar la progresión de la curvatura. Se sabe que cuando la curvatura progresa hasta 25 grados o más, hay un mayor riesgo de que siga progresando si no se usan las fajas. Fajar al paciente reduce significativamente la posibilidad de progresión.
La faja sólo se usa hasta que el paciente alcanza su madurez esqueletal. Para las niñas eso sucede generalmente a los 15 años y los niños a los 17. Los médicos tienen forma de medir si esa madurez ya se ha alcanzado o no.
Algo muy importante para que el tratamiento con fajas Boston tenga éxito es que los pacientes las usen durante 20 horas diarias; sin embargo, el tiempo promedio que las suelen usar es sólo de 8 a 12 horas. Eso deteriora los resultados.
Las fajas modernas se llaman de hipercorrección y fueron diseñadas para ser usadas sólo durante la noche, 8 horas. Se fabrican en forma diferente a las Boston. El paciente se pone en una mesa y se le toma un molde de yeso; mientras este molde se endurece, se aplican ciertas fuerzas al molde plástico para lograr la corrección deseada. Eso quiere decir que cada faja es hecha a la medida. Ahora con el advenimiento de las computadoras y la tecnología moderna, las fajas pueden ser fabricadas inclusive sin el molde, tomando medidas de las radiografías. Hay varios tipos de fajas nocturnas. Unas de las más comunes son Charlston, Providence y Delaware. Son similares en cuanto a que la curvatura es más agresivamente corregida; se diferencian en la técnica con que se fabrican.
“Sabemos que la curvatura progresa más cuando el paciente crece, y sabemos que las hormonas del crecimiento segregadas por la glándula pituitaria son mayores en la noche mientras los niños duermen. Se puede asumir que los niños crecen más al dormir; este podría ser un factor que explicara la efectividad de las fajas nocturnas que se usan apenas durante 8 horas, pues los resultados son tan buenos como los obtenidos con la faja tradicional que se usa día y noche”, explica el especialista, y agrega que en su caso particular ha notado inclusive mejores resultados que con las fajas Boston, no sólo parando la progresión, sino también corrigiendo la curvatura.
“No estoy asegurando que yo pueda corregir la escoliosis. Yo simplemente hago notar que un porcentaje de mis pacientes están de hecho corrigiéndola. Y no soy sólo yo. En algunos de los más recientes congresos [médicos], otros doctores han estado presentando estudios del uso de las fajas nocturnas, en los cuales ellos están comenzando a ver que un porcentaje de las muchachas están de hecho corrigiendo [la escoliosis]”, dice el Dr. Romano.
Cuando las curvaturas son demasiado grandes las fajas no funcionan, la deformidad es muy evidente, se presenta artritis y dolor, y se compromete la salud, sobre todo la función pulmonar, y la vida del paciente. En estos casos se recomienda la alternativa quirúrgica. En esta operación lo que se hace en enderezar y fusionar las vértebras que presentan la curvatura. En los últimos años también ha habido avances en cuanto a las barras utilizadas para fusionar segmentos largos de vértebras, haciendo innecesario enyesar al paciente durante meses. También la forma de operar ha avanzado, siendo posible ahora intervenir por medio de pequeños puertos de acceso, similares a los utilizados en las artroscopias.
¿UNA PILDORA MAGICA?
“Sabemos que la escoliosis es genética y que se hereda en las familias. Se están realizando investigaciones científicas, y estamos lentamente aprendiendo más acerca de esta condición. Estamos aprendiendo que los pacientes que tienen esta condición podrían carecer de algunas proteínas o receptores de proteínas en las células; pero desafortunadamente no hemos llegado al punto en que podamos identificar estos niños a una edad temprana antes de que la escoliosis ocurra. Y no tenemos una píldora mágica u otro remedio que les podamos dar para prevenir que desarrollen escoliosis. Al manos no todavía”, dice el Dr. Romano. Esto quiere decir que se espera en un futuro poder resolver este problema genético precisamente con genética. Entonces las fajas y las cirugías para enderezar la columna quizás se hagan innecesarias. Una pastillita podría hacer el milagro.
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