La decisión de darle o no pecho a su bebé es muy personal, pero antes tenga presente que la leche materna le ofrece virtudes incomparables que ningún alimento comercial le brindará. En años anteriores la lactancia materna fue opacada por muchas razones, entre ellas la gran exposición de las fórmulas lácteas y probablemente porque no existían muchos estudios científicos que resaltaran su importancia. A esto se une el hecho que ahora las mujeres deben estar más tiempo en la calle trabajando y ha tenido que adaptar la lactancia a su situación laborar.
Finalmente las madres son quienes toman la decisión de alimentar a su bebé, pero deben tomarla estando bien informadas, porque todas escuchan de parte del pediatra y obstetra que amamantar es lo mejor, pero en muchas ocasiones los especialistas no cuentan con el tiempo o las herramientas necesarias para ayudarla a hacerlo de manera satisfactoria.
En este punto es importante destacar que el hecho de regresar al trabajo no se traduce en que deban abandonar la lactancia, todo es cuestión de organizarse y asesorarse con especialistas que le brinden consejos sobre cómo pueden crear bancos de leche para su pequeño.
Conversamos con las consultoras de Lactancia SOS, la doctora Ingrid Leal de González y la psicóloga clínica María Natali Rodríguez, ambas con amplia experiencia proporcionándoles a las madres valiosos consejos para que todo marche bien y que se sientan más conectadas con su bebé.
Amamantar es un proceso natural que en la mayoría de los casos no ofrece dificultad, pero para algunas mamás puede tomar tiempo y práctica. En estos casos con la ayuda de los expertos en lactancia materna puede disfrutar de los beneficios y recompensas del acto de amamantar.
La Organización Mundial de la Salud y la Academia Americana de Pediatría recomiendan seis meses de lactancia materna exclusiva, de los seis meses en adelante el bebé comienza a tomar alimentos complementarios pero debe ser amamantado hasta al año. Al año, comienza a comer sus tres comidas, pero debe ser complementado con leche materna hasta los dos años de vida o más, esta es una decisión personal de cada mamá.
Por su parte la pediatra Mireya Alvear de Moreno señala que la leche materna es el alimento más importante para el infante, gracias a que contiene los nutrientes que necesita para desarrollarse física y mentalmente. Agrega que los niños alimentados con leche materna sufren de menos enfermedades respiratorias porque están protegidos por los anticuerpos que le proporciona la madre a través de la leche materna.
Subraya que es importante la sensibilización de la madre durante el período prenatal, los ginecólogos deben hacer especial énfasis en la lactancia materna, de manera que la madre esté preparada para darle pecho a su bebé.
Leal y Rodríguez explican que contrario a lo que se piensa, después de los dos años la leche materna aún le proporciona protección inmunológica al niño, brindándole vitamina C y proteínas. También hay un apego emocional con su mamá, esto genera bebés más seguros, que se atreven a explorar y aprender.
Hay un beneficio directo para mamá que tiene que ver con su trabajo y es que un bebé sano se traduce en una madre que va ausentarse menos para ir al pediatra y atender a su bebé que se enfermó, porque es un infante que ha recibido todo lo que necesita inmunológicamente porque está bien alimentado.
Señalan las asesoras que desafortunadamente en los ambientes de trabajo todavía no hay mucha conciencia de eso y cuando la madre que está amamantando regresa y solicita su tiempo para hacerlo porque existe una ley que las protege otorgándole una hora extra de su horario laboral para hacerlo, en algunas oficinas puede generarse cierta tensión al pensarse que está recargando de trabajo a los demás.
Es importante que las empresas entiendan que son empleadoras de mujeres y si la madre a su retorno de la licencia por maternidad encuentra en la oficina una sala de lactancia (proyecto implementado en algunas empresas multinacionales establecidas en Panamá) y el apoyo para continuar la lactancia respetando el tiempo que le corresponde y educando a las personas que trabajan alrededor de ella, tendrán colaboradoras con menos ausencias, tomando en consideración que el bebé amamantado es un infante que se enferma con menor frecuencia.
Las especialistas de Lactancia SOS aconsejan que la mejor manera de destetar a un niño es hacerlo de forma progresiva, aunque lo ideal es que el bebé se destete espontáneamente. En ciertas ocasiones es la madre quien decide ese final y lo ideal tanto emocionalmente como para las mamas es hacerlo de forma paulatina, progresiva, ir recortando amamantadas e ir introduciendo el sustituto progresivamente, observando que el bebé lo tolera de manera adecuada.
Lo ideal es que una madre que esté amamantando y conoce la fecha de retorno al trabajo inicie un mes antes su banco de leche, puede realizarse tres extracciones de leche al día mientras está en su casa, no importa cuánto saque, porque toda la leche que logre extraer durante las 24 horas del día puede mezclarse y almacenarse. De esta manera al regresar al trabajo puede sentirse más tranquila porque cuenta con un banco de leche con cierto volumen.