Esta condición se presenta en forma de manchas levantadas y rojas que parecen escamas y por lo general aparece en la piel de los codos y rodillas. También pueden afectar cualquier parte del cuerpo, incluyendo el cuero cabelludo, uñas, boca o en la piel que recubre las articulaciones.
La Psoriasis no tiene cura, el paciente a través de las recomendaciones médicas podrá encontrar un mecanismo que le ayude a controlar la enfermedad. Como complemento a cualquier tratamiento, los especialistas recomiendan la utilización de cremas medicadas diseñadas para pieles sensibles.
El uso de cremas y aceites hidratantes forman una capa grasa que evita la pérdida de agua, suavizan las escamas reduciéndolas y mejoran la elasticidad de la piel, disminuyendo la posibilidad de que se la piel se coartee. Además, una buena hidratación de la piel ayuda a disminuir el prurito (salpullido).
Por lo general este tipo de cremas además de ser hipoalergénicas, deben ser libres de colorantes, perfumes o lanolina. Es importante también que no tapen los poros.
Causas y otros tratamientos
Por lo general la Psoriasis se presenta entre los 15 - 35 años, pero puede aparecer en algunos casos, en los primeros años de vida o en la vejez. Asimismo, de los afectados aproximadamente, 1/3 de los pacientes tienen algún familiar que la padece.
Sin embargo, la aparición de esta enfermedad también se atribuye a estímulos externos como heridas, golpes o quemaduras solares, estrés psicológico, cambios hormonales (menstruación, embarazo, menopausia), procesos infecciosos de piel o vías respiratorias, entre otras.
En cuanto a los tratamientos, además de humectar la piel como primer paso, hay varios tipos de tratamiento utilizados para controlar la enfermedad entre los que están los tratamientos tópicos (directamente sobre la piel), fototerapias (luz ultravioleta), baños e internos (pastillas, píldoras, inyecciones).