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Diez ejercicios para la oficina
1. Con los brazos a los costados, da un paso lo más amplio posible hacia delante con tu pierna derecha, hasta que el muslo quede paralelo al piso. Utilizando la misma pierna, regresa a tu posición de comienzo. Repite el ejercicio con la pierna izquierda. También podrías hacer pequeñas caminatas con este paso de “embestida”.
2. Con la espalda tocando la pared, mueve los pies bien lejos de ella, hasta que la pared sostenga todo el peso de tu espalda. Doble las rodillas para que las piernas formen un ángulo de 90 grados. Mantente en esa postura tanto tiempo como puedas.
3.Párate firmemente frente a una silla, con los pies separados. Dobla las rodillas como si te sentaras en la silla, cargando el peso de tu cuerpo sobre los talones. Cuando tus piernas estén paralelas al asiento de la silla, sube lentamente hasta llegar a la posición original -es decir, cuando estabas parado-.
4. Párate firmemente con los dedos de los pies apuntando directamente hacia delante. Luego, dobla lentamente las rodillas en la dirección de los dedos, hasta que no puedas ver más, desde ningún ángulo, esos dedos. Lentamente, regresa a la posición de inicio.
5. Durante el desayuno o los tiempos para el café, intenta hacer ejercicios de estiramiento y precalentamiento. Para esto, levanta y baje los talones del piso, utilizando tu escritorio o un archivador para lograr equilibrio.
6. De vez en cuando, trata de abandonar la postura que mantiene en su box. Para eso, asómate a tu vecino, siéntate y párate en tu silla, levanta y baja los dedos manteniendo los talones en el suelo, levanta y baja los talones manteniendo los dedos en el suelo, o da pequeñas caminatas alrededor de los boxes.
7. Realiza ejercicios para los glúteos, sentándote o parándote, y manteniendo apretados por un tiempo los músculos de la cola, para luego relajarlos.
8. Si estás sólo, tírate al piso y realiza algunos ejercicios abdominales, como apoyar la espalda con las rodillas dobladas para luego intentar tocarlas, contar hasta dos, y luego regresar al piso. Asimismo, permanece en el piso para hacer otro tipo de abdominales, como por ejemplo con las piernas estiradas o con las piernas sobre un banquito o contra una pared.
9. Con las palmas de las manos en una silla -y de espaldas a ella- y los pies en el piso, ve bajando la cola hasta el final de la silla (dobla los codos, y ve bajando el cuerpo), para luego poner derechos los brazos y volver a la posición de comienzo.
10. Disminuye la tensión subiendo los hombros, es decir levantándolos incluso hasta las orejas, manteniendo esa posición, y luego relajándolos.
Por último, si no estás familiarizado con los ejercicios de entrenamiento, también podrías buscar la ayuda de un entrenador personal o de alguien que sepa al respecto, para poder comenzar apropiadamente y no frustrarse en el intento.
Asimismo, consulta siempre a tu médico de cabecera antes de comenzar un programa de ejercicios, para evitar sufrir problemas de salud y/o lesiones.
En este último sentido, si utilizas una silla para realizar los ejercicios, asegúrate de escoger una que no tenga ruedas.
Creo que si logras hacer varias veces estos o algunos de estos ejercicios te ayudaran un montón...suerte amigo...
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