 | Los adelantos de la tecnología médica ahora permiten a los médicos ver el corazón de un feto en el vientre de su madre, con tanto detalle que hasta pueden distinguir las arterias coronarias, las cuales en esa etapa son casi tan delgadas como un cabello.
“Con el ecocardiograma fetal podemos decir si hay alguna anormalidad en el corazón del bebé, podemos detectar si alguna de las cámaras del corazón es muy pequeña, o si hay algún problema con los vasos sanguíneos que salen del corazón, o con los que salen de los pulmones hacia el corazón, o si hay fluido alrededor del corazón por cualquier razón, como incompatibilidad del tipo de sangre, o si hay problemas del ritmo cardíaco”, dice el Dr. Leo López, Cardiólogo Pediatra, subespecializado en Ecocardiografía de niños, afiliado al Miami Children’s Hospital.
En tales casos es muy importante detectar el problema lo más temprano posible. “Podemos hacerlo en fetos tan jóvenes de hasta 18 semanas de gestación, eso es cuatro meses y medio de embarazo. Ahí ya podemos tener una idea de cómo se está formando el corazón. El momento ideal para realizar este examen es entre las 20 y las 22 semanas de gestación, porque es cuando el corazón está mejor formado, y usualmente es cuando el bebé coopera más para poder realizar el examen”, dice el experto.
“Este ecocardiograma en realidad se basa en la misma tecnología que hemos usando durante los últimos 10 años, lo novedoso es que se ha refinado de tal forma que ahora la podemos aplicar a objetos más pequeños. El equipo ha mejorado mucho. Como los microprocesadores de las computadoras son cada vez más pequeños, podemos obtener mejores imágenes. Ahora podemos ver en tiempo real imágenes tridimensionales de diferentes estructuras, hasta podemos ver el movimiento de la sangre corriendo por entre vasos sanguíneos muy pequeños en el corazón. Ahora podemos ver con ultrasonido cosas que no podíamos ver hace 10 años”, dice.
El cardiólogo explica que este examen se parece mucho al ya tradicional sonograma que se hace a las mujeres embarazadas para ver el feto, sólo que se realiza con una máquina más sofisticada que permite imágenes más profundas y precisas. “La dificultad está en que el feto se mueve, a veces no coopera, es como tratar de atrapar un pez con las manos. Por eso en unos casos puede durar 20 minutos y en otros varias horas. Al final siempre obtenemos la información necesaria”, comenta.
El ‘eco fetal’, como se le conoce, se hace necesario en algunos casos en que se sospecha que el bebé pueda presentar problemas.
“La mayoría de madres que vienen a nosotros para realizarse este examen son aquellas con diabetes, ya sea que la desarrollan durante el embarazo o la sufrían con anterioridad, y esto es porque tal condición médica puede poner en peligro el corazón del feto”, explica. “Otra razón es si durante los exámenes de obstetricia se nota un ritmo cardíaco anormal en el bebé. Se hace a fetos de mujeres que tienen historial familiar de enfermedad cardiaca, por el riesgo aumentado de que el bebé herede tal condición. Se hace también en fetos que ya han presentado anormalidades con otros órganos, como riñones o pulmones, porque usualmente cuando un feto tiene una anormalidad en alguna parte del cuerpo, el corazón está asociado. También si hay dudas de Síndrome de Down, porque el 50 por ciento de los bebés con esta condición tienen problemas del corazón; así que si hay factores de riesgo para Síndrome de Down, como la edad de la madre, entonces se hace el eco fetal”, dice el Dr. López.
Detectar estos problemas de manera tan temprana es importante por varias razones. “En algunos casos podemos tratar con medicinas a la madre. También puede prepararse a la madre para que dé a luz en un centro capacitado para atender inmediatamente la condición cardiaca del recién nacido, porque de lo contrario ese bebé se puede morir. Además, saber desde la gestación que el bebé tiene un problema cardíaco le da a los padres la posibilidad de educarse con tiempo sobre lo que pueden esperar y lo que deben hacer al respecto”.
La forma de realizar este examen es muy simple para la paciente.
“Cuando hacemos un ecocardiograma para ver el corazón de una persona, le ponemos la cámara en el pecho; en el caso del corazón de un feto, la ponemos en el vientre de la mujer y vamos a través de todos los tejidos de ella hasta encontrar el corazón del feto. Eso no es invasor ni para la madre ni para el feto”, aclara el especialista.
El Dr. López explica que en otros lugares se están haciendo exámenes y procedimientos que invaden el cuerpo de la madre, y en ocasiones también al feto, pero que tales procedimientos son polémicos tanto desde el punto de vista ético como científico. Este es un nuevo campo llamado Intervención Cardiaca Pre Natal. Este tema se discutirá en una conferencia en Boston durante el mes de junio.
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buscaba saber si existe alguna
Escrito por: ana c delgado cardona (Invitado ) on 27-06-2008 02:23