¿Sabías que aproximadamente el 51% de la población experimenta uno o más síntomas de insomnio algunas veces por semana durante un año? Es más, entre un 10 a 15% padece insomnio crónico y entre el 25 al 35% reportan insomnio ocasional o leve. Hay un gran número de personas que pasan trabajo para dejarse atrapar o vencer por el sueño. Ellos padecen de insomnio, pero quizás algunos, todavía no lo sepan.
El insomnio se define como la dificultad para concebir el sueño y se puede clasificar en tres tipos que son insomnio de conciliación o dificultad para conciliar el sueño al acostarse (es el más común); insomnio de fragmentación o cuando hay despertares frecuentes durante la noche; y el insomnio de despertar precoz que consiste en que si la persona se despierta muy temprano no puede seguir durmiendo, explicó el médico psiquiatra Vadim Cantón en una charla educativa sobre el insomnio presentada por Sanofi-aventis a diversos medios de comunicación.
Por otra parte, el insomnio se puede agrupar en tres grupos de acuerdo al tiempo de duración. Transitorio o circunstancial, que puede ser causado por estrés; de corta duración, debido a problemas situacionales; y el crónico, que puede durar seis meses o más.
La persona promedio se desempeña bien durmiendo aproximadamente unas 8 horas cada noche hasta los 60 años de edad y posteriormente, 6 horas pueden ser suficientes, pues el adulto mayor necesita dormir menos.
La mejor forma de saber si se está durmiendo suficiente es cómo usted se siente. Es decir, si al despertar, se siente renovado es porque durmió suficiente y en ese punto, para algunos, 4 horas son suficientes, mientras que otros necesitarán 10 horas.
CAUSAS
Puede deberse a causas médicas, psicológicas o ambientales. Entre las médicas destacan el uso de fármacos de prescripción, apnea del sueño, piernas inquieras, cualquier dolor, intoxicación o abstinencia de drogas o sustancias depresoras del sistema nervioso central y disnea.
Entre las causas psicológicas, se mencionan la depresión, ansiedad, estrés, preocupaciones al acostarse, manía o hipomanía. Y entre las ambientales se cuentan demasiado, frío o calor, ruido, comer o practicar ejercicios anrtes de dormir, consumir bebidas alcohólicas o con cafeína antes de acostarse, el jet lag debido al cambio de husos horarios, cambiar de trabajo o tomar siestas durante el día.
FASES DEL SUEÑO
Las personas que sufren de insomnio tienen más problemas médicos, psiquiátricos, reducción de la calidad de vida, mayor ausentismo, bajo rendimiento laboral, mayor uso de servicios de salud, uso de alcohol, somnolencia, irritabilidad, mal humor.
Para comprender un poco como funciona el sueño, hay que conocer su estructura.
El sueño tiene varias fases:
Despierto: Beta
Vigilancia (ojos cerrados, pero todavía no se ha dormido): Alfa
Fase 1 y 2: Sueño superficial
Fase 3 y 4: Sueño profundo
MOR (REM) Movimientos Oculares Rápidos, etapa en la que se sueña y el cuerpo está flácido.
Durante toda la noche, se llega dos o tres veces a la fase de sueño profundo que es cuando el cerebro está en reposo.
El sueño en la fase REM es fundamental para el aprendizaje y contribuye al desarrollo y maduración del sistema nervioso.
Cada vez que la persona se despierta, inicia las fases del sueño.
TRASTORNOS DEL SUEÑO
Se clasifican en dos tipos, disomnias y parasomnias. La primera se refiere a la cantidad de sueño y la segunda, a las alteraciones que suceden durante el sueño.
En las disomnias se encuentra el insomnio y la hipersomnia (dormir demasiado, pero está relacionada con sensación de cansancio durante el día. Por eso, quienes tienen turnos rotativos van a presentar problemas para dormir siempre.
La parasomnia es menos común o por lo menos, la gente no acostumbra a atenderse por esa causa.
Entre las parasomnias se encuentra despertarse con confusión, sonambulismo, parálisis del sueño (cuando la persona se está despertando, se quiere mover y siente que no puede; quiere gritar y no puede. Lo que sucede realmente es que el individuo se despierta en la etapa REM y no se puede mover porque el cuerpo está flácido y porque está medio despierto y medio dormido, explica el psiquiatra. Es muy común que esto suceda en periodos de estrés).
Hay enfermedades médicas y psiquiátricas en las cuales son comunes los trastornos del sueño. Enfermedades mentales como la depresión, ansiedad, esquizofrenia, etc.
La gente no busca ayuda a este mal porque piensan que no se puede hacer nada, creen que esta no es una causa válida para consultar a un especialista y otros lo ven como pérdida de control, así que no lo admiten.
Las quejas más comunes de quienes padecen trastornos del sueño es que se acuestan y no se duermen, que se levantan mucho, que se levantan demasiado temprano, que sienten que no han dormido y se levantan cansados como si no hubieran dormido.
PARA COMBATIRLO
Uno de los tratamientos consiste en terapia cognitivo conductual para lograr cambios en los hábitos del paciente y lograr una higiene del sueño.
Para ello se debe:
Tener un horario regular para acostarse y para levantarse.
No leer, ver TV o cenar enla cama.
Acostarse solo si está somnoliento.
Si no puede dormir, debe levantarse de la cama, hacer una actividad diferente y volver a la cama solo cuando tenga sueño.
Si lee o ve televisión, debe ser algo aburrido y no algo que lo mantenga alerta.
No haga siestas.
Realice ejercicios en forma regular, preferiblemente seis horas antes de acostarse.
Evite la cafeína después del mediodía.
No fume, no ingiera alcohol ni bebidas con cola antes de dormir.
La cena debe ser suave.
ZOLPIDEM O STILNOX
Hay mucha gente que mejora solo con estos cambios, pero a quienes no lo logran se les debe medicar. En el caso de insomnios transitorios o de corta duración causados por estrés, problemas situacionales o pasajeros, se utilizan medicamentos como el Zolpidem o Stilnox el cual ayudará al paciente a conciliar el sueño, pero sin sentirse somnoliento al día siguiente y sin efectos residuales al día siguiente. Además, no crea dependencia ni produce rebote de insomnio.
Es importante mencionar que cuando la ansiedad (sentimiento de miedo, recelo o nerviosismo) es la detonante del insomnio, los fármacos como las benzodiazepinas son los indicados porque el paciente necesita un efecto ansiolítico en el fármaco para poder dormir. Para estos casos, Sanofi-aventis cuenta con Dormonoct y Victán, medicamentos de prescripción médica y que solo deben ser tomados bajo estricta supervisión médica.
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