Estos síntomas, han sido tradicionalmente uno de los efectos secundarios más temidos por los pacientes que reciben este tratamiento; incluso, en los casos más severos, este efecto adverso puede hacer que el paciente no complete el tratamiento, reduciendo su potencial curación, éste tema fue abarcado en conversatorio de medios donde tuvimos la oportunidad de compartir con el Dr. Fernando Cebamanos, la Sra Alicia Luaces y representantes de Merck Sharp & Dhome.
{mos_fb_discuss:2}
En el mundo, se calcula que entre el 70 y el 80 por ciento de los pacientes que son tratados con quimioterapia y no reciben medicamentos para contrarrestar las náuseas y vómitos experimentarán estos efectos adversos. En vista de este panorama y de las negativas consecuencias psicológicas, físicas y sociales que implican las NVIQT en la calidad de vida de los pacientes, los médicos consideran que su prevención y tratamiento son una parte integral en el manejo de los enfermos que reciben quimioterapia.

Dr. Fernando Cebamanos y Sra. Alicia Luaces
La mejor forma para tratar las náuseas (sensación de malestar en la parte posterior de la garganta y en el estómago) y vómitos (conocidos también como emesis) provocados por la quimioterapia es su prevención, la cual debe comenzar en el primer ciclo de aplicación del tratamiento ya que una vez que aparece el vómito es más difícil de controlar.
Un tratamiento eficaz reduce no sólo la morbilidad para el paciente, sino también las complicaciones médicas que se puedan derivar de los vómitos repetidos: deshidratación, problemas nutricionales, desequilibrios hidroelectrolíticos y neumonía por aspiración, entre otras.
Los factores característicos que influyen en la emesis son los agentes quimioterápicos, el tipo de fármaco y las dosis utilizadas, así como ciertas características específicas de los pacientes tales como: edad, sexo, alteraciones psicológicas, antecedentes de tratamientos quimioterápicos previos y el grado de motivación, entre otros.
De esta forma, los pacientes jóvenes son más propensos a padecer episodios de emesis; las mujeres tienen más riesgo de presentar vómitos relacionados con el tratamiento; quienes sufren alteraciones psicológicas como ansiedad, tienen más riesgo de emesis y los pacientes que han recibido con anterioridad quimioterapia incrementan su riesgo de vómitos.Los pacientes pueden presentar tres formas diferentes de emesis:
Aguda: las náuseas y vómitos aparecen en las primeras 24 horas, entre 1 y 2 horas luego del tratamiento.
Tardía: las náuseas y vómitos aparecen más allá de las 24 horas de la administración de la quimioterapia y pueden persistir por 6 o 7 días.
Anticipatoria: dependiendo del ciclo que se le esté aplicando al paciente, esta comienza 24 horas previas a la realización de la quimioterapia.
Identificar esta diferencia es importante porque conocer la fisiopatología llevará al uso de los fármacos adecuados.
Información obtenida mediante conversatorio de medios.
|
Veces leído: 6891 |
| Contenido Relacionado | |
Para comentarios sobre esta página web, publicidad y patrocinios, iniciativas de negocios y proyectos especiales
Para patrocinar este espacio de salud en Internet o para adquirir publicidad, contáctenos llamando al (507)263-5287 de Saludpanama.com. Gracias por preferirnos.
Ofrecemos servicios de diseño de páginas web, hospedaje, mantenimiento, posicionamiento y SEO. Toque este enlace para obtener más información.