Antes se consideraba a los gorditos como gente que gozaba de buena salud; hoy se sabe que la obesidad y el sobrepeso tienen múltiples consecuencias.
Uno de los problemas más comunes asociado al estilo de vida actual es el exceso de peso. La obesidad y el sobrepeso suponen una creciente carga económica sobre los recursos nacionales. Afortunadamente este mal se puede prevenir en gran medida si se introducen cambios adecuados.
La Dra. Iryna Rusanova, PhD, indica que más de dos tercios de la población adulta en Estados Unidos tiene sobrepeso y obesidad. Se puede ver que la mayoría de estas personas también desarrolla diabetes, lo cual a su vez se asocia a enfermedades cardiovasculares y, si además de la obesidad la persona también tiene diabetes, la posibilidad del riesgo cardiovascular es de dos a cuatro veces mayor.
Para que usted tenga una idea, si el índice de masa corporal está entre 25 y 30, se habla de sobrepeso y si es mayor de 30, se habla de obesidad.
BAJO PESO AL NACER
Desde el siglo pasado se viene hablando de algo llamado la ventana crítica en el desarrollo. Y sobre este punto, se hizo un estudio muy curioso donde se probó que las ratas nacidas con bajo peso, que fueron sobrealimentadas después de nacer, desarrollaron obesidad.
Por primera vez se habla de una ventana crítica en el desarrollo para programar la obesidad, si no enseguida, a largo plazo, cuando la persona es mucho más adulta. Casi siempre a esto se suma un alto nivel de insulina y colesterol.
LEPTINA
En condiciones normales, las células grasosas producen la leptina. A su vez, estas tienen unos receptores en el páncreas. Al unirse la leptina con esos receptores, disminuye la secreción de la insulina y la tendencia a subir de peso es menor, pero además, disminuye el apetito y la persona come menos.
Las investigaciones señalan que la leptina fue descubierta en 1994 en los ratones. Se cree que la leptina actúa como un lipostato: cuando la cantidad de grasa almacenada en los adipocitos aumenta, se libera leptina en el flujo sanguíneo, lo que constituye una señal que informa al hipotálamo que el cuerpo tiene bastante comida y que debe inhibir el apetito.
Cuando alguien tiene muchas células grasosas, se produce una mayor cantidad de leptina y las células del páncreas se hacen resistentes, es decir, se cansan de tanto recibir la leptina que ya no la reconocen. Entonces, el efecto de disminuir la producción de la insulina desaparece y la persona va a tener hiperinsulinemia.
En el hipotálamo también se produce una resistencia a la leptina, por lo que la persona no disminuye el apetito. Entonces, cada vez le provoca comer más.
Lo anterior señala que el cerebro juega un papel importante en la obesidad, hasta antes de nacer, pues este año se publicó un artículo que expresa que dependiendo de cómo se conecten las neuronas y de cómo se reorganice el hipotálamo, los seres humanos somos más o menos propensos a engordar.
LO QUE COME LA EMBARAZADA INFLUYE EN EL HIJO
La doctora Rusanova trató, entre múltiples aspectos, la vida intrauterina (lo que come la mujer antes que nazca el niño) y de cómo lo que consume la mujer durante el embarazo puede programar a ese niño en la forma como controla su peso después de nacer.
Una mujer con un índice de masa corporal alto va a tener un niño con un peso elevado al nacer. La explicación lógica es que hay una mayor cantidad de glucosa e insulina en el plasma fetal, mayor síntesis de leptina, el recién nacido va a tener mayor resistencia a la leptina, adiposidad neonatal alimentada, alteración en el metabolismo del adiposito, entre otros aspectos, lo que le llevará a una mayor repercusión en desarrollar obesidad en la vida adulta.
No obstante, si el niño ha tenido una pobre nutrición materna, una insuficiencia placentaria por alguna razón anatómica, que hace que no perciba suficiente alimentación durante el período que está en el útero, y nace con bajo peso, aún así va a tener una mayor predisposición a la diabetes debido a la resistencia periférica a la insulina y una mayor predisposición a la obesidad.
Básicamente, a esos niños se les da mayor cantidad de alimentos una vez nacidos y el organismo se acostumbra a captar más los alimentos, lo que lo llevará con el tiempo a no sentir la saciedad y a comer más.
Se ha comprobado que el índice de leptina versus masa grasa en adolescentes es significativamente mayor en aquellos que recibieron una fórmula enriquecida respecto a los que recibieron fórmula estándar o leche procendente de bancos después de un parto pretérmino. Por eso, es sabido que los efectos de la leche materna protege muchísimo no solo contra enfermedades, si no también de la obesidad, asegura la doctora Rusanova.
ESTRÉS OXIDATIVO
Los seres humanos producimos moléculas llamadas radicales libres, siempre las vamos a producir en mayor o menor cantidad, pero el organismo tiene formas de protegerse de estas y es mediante los antioxidantes, pero debe haber un equilibrio entre uno y otro.
Si el equilibrio está más hacia los radicales libres, es decir que se produce más de lo que se elimina, se habla de estrés oxidativo y se ha visto que en las personas obesas este es elevado y hay diferentes causas, una de esas la ingesta de ciertos alimentos como los ácidos grasos saturados (alimentos provenientes de la grasa animal). En el tejido adiposo, en estas condiciones, las enzimas antioxidantes están trabajando a menor velocidad y a cambio, otras enzimas trabajan de manera acelerada llevando a la producción de los radicales libres.
PROYECTO PREOBE
La Dra. Rosanova participa del Proyecto Preobe, que pretende comprender los mecanismos de programación de la obesidad desde etapas tempranas de la vida.
Este proyecto se desarrolla con la Universidad de Granada, España, entre otras empresas y universidades. Preobe significa prevención de la obesidad y lo que se estudia es cómo a través de la mujer embarazada, antes que nazca el niño, se puede saber más sobre los factores de riesgo para desarrollar la obesidad.
Se trabaja con mujeres con diversas características: con diabetes gestacional, obesas, sanas, con el peso controlado, con ganancia de peso, con bajo peso.
En el momento del parto se toma la placenta y el cordón umbilical y se hace un estudio. Luego se le da seguimiento a los niños. Es un estudio multidisciplinario.
Con respecto a este y otros estudios sobre la obesidad desde la Universidad de Granada, el Dr. Eric Serrano, Director Médico del Centro Interdisciplinario de Atención e Investigación y Salud de UDELAS, CIAES, manifestó que se formalizarán convenios de cooperación con esta universidad para asuntos de investigación. De esta forma, la clínica no solo ofrecerá servicios de atención si no también profundizará en las líneas de investigación y desarrollo.
INVESTIGACIÓN EN ADOLESCENTES PANAMEÑAS
Sobre el punto de la obesidad en adolescentes, el grupo de estudiantes de la Maestría de Fisiología del Deporte del CIAES trabajó en una investigación con 30 estudiantes féminas de entre 15 y 18 años, de la Escuela Comercial Panamá.
Trabajaron con el método de los índices de masa corporal, se obtuvieron datos muy importantes como el tipo de alimentos que comen, el horario, la forma como los consumen, etc.
Los resultados demostraron que, en cuanto a la parte tricipital (del brazo), el porcentaje de grasa acumulada es elevado. Y es que las mujeres acumulan mucha grasa en la región de los brazos, senos, caderas y muslos, pero en la región del triceps se acumula mucho porque es una zona muy poco trabajada, no se queman calorías y hay poca tonificación.
También se observó que dentro del rango de una media, la población presenta una ligera tendencia al sobrepeso y a la obesidad.
El estudio también dio a conocer que su principal fuente de energía son los carbohidratos, sustancias energéticas que se transforma en grasa si no se hace actividad física. Por eso la tendencia marcada al sobrepeso y obesidad.
“Realmente el estudio es una muestra, pero sabemos que esa tendencia se extiende a todo el país entre la población estudiantil”, expresó el profesor Ariel Friedman, uno de los participantes de la maestría de Fisiología del Deporte.
En este caso específico, se le harán una serie de recomendaciones al director de la escuela y a todo el personal docente y administrativo para que se conciencien de esta realidad y tomen medidas.
La obesidad es una enfermedad crónica con numerosas complicaciones y esta información fue extraída del XVI Seminario de Educación Continua y II Seminario de Obesidad realizado en la Universidad de las Américas bajo la organización de los estudiantes de Maestría en Fisiología del Deporte y CIAES.