Publicidad: (507)263-5287 / 263-0653

dentaduraTambién están relacionados con la forma como las personas hablan

¿Sabías que poder hablar bien está relacionado con la forma que tienen tus arcos dentales? Pues sí, así lo explica la Dra. Zaira Jaén, odontóloga especialista en Ortodoncia, quien indica que si los dientes, tanto del maxilar superior como inferior (dientes de arriba y dientes de abajo) están muy apiñados, hacen que la posición de la lengua al hablar, cambie; y de la misma forma, cambia también la manera de hablar.

Otro ejemplo es que si los dientes están muy apiñados o están hacia afuera, la lengua (que debe posicionarse en la parte posterior de los dientes superiores al hablar) adecúa su posición y, como las distintas letras se pronuncian con los dientes y la lengua, no se pueden pronunciar algunas en la forma correcta.

SUCCIÓN DIGITAL
De acuerdo con la Dra. Jaén, entre los más comunes están la succión digital, la succión lingual y muchas veces, la respiración bucal.

El hábito de succión digital es cuando el niño se chupa el dedo. Hay que aclarar que muchas veces el niño tiene el hábito desde que está en el vientre de la madre. Hay estudios y ultrasonidos que así lo demuestran. Sin embargo, se considera como un hábito cuando se mantiene después de los tres años. Si luego de esa edad el niño lo deja, no hay mayor problema.

Ese es un hábito que perjudica en la manera como se forman los maxilares (se deforman) sobre todo el superior, porque el niño se chupa el pulgar y en algunos casos, se chupa varios dedos al mismo tiempo, produciendo deformaciones en el arco dental.

SUCCIÓN DE LA LENGUA
Es cuando se dice que la persona se chupa la lengua, pero en realidad el mal hábito se da al tragar.
Recordemos que en el bebé se da la deglución infantil (la lengua se interpone entre los dientes para tragar) pero cuando empiezan a salir los dientes, se empieza a tragar y se deja de deglutir, es parte del desarrollo del niño.

Al tragar, la lengua se posiciona arriba y detrás de los dientes superiores, pero cuando se deglute, la lengua va entre los dientes. Lo que sucede entonces cuando se presenta este mal hábito es que la lengua se sigue interponiendo entre los dientes y los va empujando, se producen diastemas (espacios interdentales grandes) y se va deformando la boca, hay mordida abierta, etc.

RESPIRACIÓN BUCAL
Todo niño que respire por la boca ocasionalmente, intermitente o perenne es un respirador bucal, ya sea por causas obstructivas, por hábitos y por anatomía. Las causas más comunes que provocan respiración bucal son:

Hipertrofia adenoidea y o amigdalina

Rinitis

Alergias

Desviación del tabique nasal

Hábito de succión prolongado del pulgar (más allá del primer a segundo año de vida)

Mal oclusión dentaria

Enfermedades neuromusculares o retraso psicomotor

Características del desarrollo craneofacial de incidencia heredo-familiar.

Y todo respirador se caracteriza por tener ojeras, paladar en forma de V, protusión maxilar, resequedad en las encías entre otras.

COMER HIELO, MORDER HUESO Y LAS UÑAS
La Dra. Jaén afirma que estos hábitos no producen malformación de los arcos, como los otros hábitos ya mencionados, pero sí pueden causar daño en los mismos dientes. Por ejemplo, el hielo contribuye a quebrar el esmalte de la pieza dental porque ese esmalte es precisamente como si fuera un hielo, así que se fracturan los prismas del esmalte y si es muy continuo el morder hielo, hasta se puede partir parte de la pieza dental.

Es igual a abrir botellas con los dientes, morder huesos y demás cosas duras. Y es que los dientes están hechos para morder, pero no cosas tan duras ni en seco.

TRATAMIENTOS O TÉCNICAS
A partir de los cinco años ya se debe evaluar a los niños para saber cómo están los dientes, si vienen en buena posición, si hay espacios, etc.

Si un niño no tiene problema de malos hábitos, pero sí tiene problemas de apiñamiento, se puede esperar a que mude los dientes de leche y, entre los 10 y 11 años, se le pueden poner los frenos, indica la especialista.

Una guía para los padres es que los dientes de leche siempre tienen que estar separados (tienden a haber diastemas). Si los ve separados, no se asuste porque es mejor, ya que si el niño tiene los dientes muy apiñados en dentición decidua (de leche) es candidato a tratamiento de ortodoncia porque no tiene espacio. Ya que los dientes permanentes son más grandes que los dientes de leche.

A veces la deformación se da no solo por el mal hábito, si no por el crecimiento del paciente. Si hay un crecimiento del maxilar superior o inferior más acelerado, esto lo podemor corregir con la ortodoncia interceptiva u ortopedia maxilar. Y estos problemas los debemos tratar desde chicos para que cuando grandes, no resulte en una cirugía. Y es que si se deja pasar la etapa de crecimiento del niño, los frenos solos no serán suficiente y cuando sea un adulto, hay que hacer cirugía, cortar hueso, etc.

Después que un niño tenga las primeras molares y dientes permanentes, ya desde los 9 años, se le puede poner ortodoncia (brakets o frenos, como se dice comúnmente).

DIENTES PERMANENTES
Por lo general, a los 12 años ya los niños deben tener todos sus dientes permanentes, pero hay que tomar en cuenta que las niñas se desarrollan más rápido que los niños en casi todos los aspectos y en la boca no hay excepción, así que cuando se compara un niño y una niña de la misma edad, por lo general, las niñas ya tienen todos sus dientes permanentes mientras que los niños no. Por eso es que a las niñas hay que empezar a atenderlas más temprano que a los niños y si se va a hacer alguna corrección en los maxilares, que sea antes del desarrollo.

Tenga presente que hay que visitar al odontólogo, porque a veces por no ir a una consulta, no se corrigen malformaciones de forma temprana.

AddThis Social Bookmark Button

banner ivi panama 300x250


Facebook

Una Inocente Pregunta



Tenemos 924 visitantes y ningun miembro en Línea

@saludpanama's avatar
Saludpanama.com @saludpanama
Loading...

Last 1 tweets from @saludpanama:

People talking about '@saludpanama':