15 Noviembre 2011
Última actualización en 10 Febrero 2012
Lorena Martinez
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Estudios recientes demuestran que si un niño crece muy rápido en las primeras etapas de la vida, tendrá mayor riesgo de desarrollar enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión, accidentes cerebro vasculares, enfermedades coronarias cuando llegue a la edad adulta. Lastimosamente estos son los principales asesinos del mundo desarrollado incluyendo Panamá, entonces necesitamos que estos niños no crezcan tan rápido, nos explica el Dr. Rafael Quevedo, Gerente Médico para Venezuela, Centroamérica y el Caribe de Pfizer.
La pregunta es ¿A que velocidad deben crecer?. Deberían crecer a un mismo ritmo cuando están consumiendo el alimento ideal de la naturaleza que es la leche materna, que tiene unos niveles de proteínas más bajos que las fórmulas y que hace que los niños crezcan de manera más lenta.
Consejos para las madres:
1- Dar leche materna de manera exclusiva los primeros 6 meses de vida.
2- Si la madre no le puede dar leche materna, se pueden buscar algunas fórmulas que pudiesen aportar las proteínas similares a la leche materna.
Las nuevas curvas de crecimiento de la OMS, fueron desarrolladas con niños que fueron alimentados exclusivamente a pecho, por lo tanto crecen de una manera óptima y adecuada. Cualquier niño que se salga de estos parámetros de crecimiento podrá considerarse inadecuado, esto tiene implicaciones de salud pública inmensas, porque las recomendaciones que los pediatras hagan en los primeros meses de vida, definirán si un adulto tenga estas enfermedades y marcarán su futuro.
La recomendación de la OMS indica que la leche materna debe mantenerse de manera exclusiva, sin agua ni jugos adicionales hasta los 6 meses. Posterior a los 6 meses de edad, la leche materna no aporta todos los nutrientes que un niño requiere como lo son la vitamina D, hierro, zinc ya que son inadecuados para sostener el crecimiento de un niño.
Se puede seguir dando leche pero complementada con otros alimentos como el puré, vegetales, frutas y poco a poco ir integrándose a la dieta familiar. Entre los 6 meses y el año el niño debe recibir todos los nutrientes que la leche materna no le puede aportar de manera individual. La OMS recomienda como alimento complementario, fórmulas fortificadas con vitamina A, D, y de esa manera se asegura de que el niño no caiga en deficiencia de anemias, de talla corta, deficiencia de crecimiento. Se elaboraron con distintos niños del planeta y se ha demostrado que hay una sóla curva para todo el planeta, rompe un mito de que por ejemplo los niños europeos crecen distinto a un niño latino, si está bien alimentado o la madre se ha alimentado bien el resultado es el mismo.
El nuevo patrón internacional de crecimiento infantil referido a los lactantes y niños pequeños difundido hoy por la Organización Mundial de la Salud (OMS) proporciona, por primera vez, datos científicos y orientación sobre la manera en que cada niño del mundo debería crecer.