
Son los retos que enfrenta Panamá para garantizar la sostenibilidad de las generaciones futuras y fueron tratados en el Primer Foro de Creación de Valor Compartido.
Destacados expertos convocados por Nestlé se dieron cita en la Ciudad del Saber, sede del primer Foro de Creación de Valor Compartido realizado en Panamá, para analizar los retos que enfrenta el país en materia de nutrición, agua y desarrollo rural.
El Foro que ya ha sido realizado con éxito en Londres, Nueva York y Ciudad de México, tuvo como finalidad generar un intercambio de ideas desde distintas perspectivas sobre las oportunidades que tiene Panamá para desarrollar un modelo sostenible de responsabilidad empresarial. El evento es parte de la estrategia de Creación de Valor Compartido adoptada por Nestlé como su visión particular de Responsabilidad Social Corporativa.
Leo Leiman, Gerente General de Nestlé Centroamérica, explicó que una parte importante de los objetivos de la compañía es que el consumidor tenga al alcance de la mano productos que contengan un aporte nutricional, que le brinde beneficios a su calidad de vida, que tenga información nutricional adecuada en sus etiquetas, aspecto en el cual tienen proyectos muy amplios porque no se puede pensar que la empresa de alimentos más grande del mundo, con presencia en países que conviven de un lado con la malnutrición o subnutrición y por otro lado con la obesidad infantil, no tenga un proyecto o actividad que comparta con la sociedad conocimientos y experiencias acerca de cómo atacar estos temas.
La población que más le preocupa a esta empresa está constituida por niños hasta los cinco años de edad, pues de acuerdo con Leiman el desarrollo y la formación del conocimiento de estos posee una ventana de oportunidades hasta los cinco o seis años, por lo tanto los que están bien nutridos, van a aprender mejor, lo que abre la posibilidad de tener un futuro mejor, agregó el representante de Nestlé.
NIÑOS SALUDABLES
Para ello se cuenta con el programa “Niños Saludables”, que consiste en la enseñanza de temas básicos de nutrición en las escuelas públicas para que los más pequeños vayan aprendiendo desde temprano las bases de la buena nutrición y que además, la información llegue a los hogares. Ya se está trabajando con el Ministerio de Educación para implementarlo en las áreas de más pobreza.
Por otra parte, Nestlé trabaja en conjunto con la Asociación Pro Niñez Panameña en un proyecto de nutrición para más de cinco mil niños y 73 escuelas.
También desarrollan otro proyecto con Nutre Hogar donde un grupo de nutricionistas de Nestlé brinda apoyo; y desde el año 2000 trabajan con el Patronato Nacional de Nutrición en una granja autosostenible en La Chumicosa, en Penonomé, provincia de Coclé, donde ya se producen cinco hectáreas de granos, tubérculos, maíz y guandú, entre otros.
La idea de todo esto es que se dé una unión interempresarial y se compartan esfuerzos, visión y conocimientos para mejorar la calidad de vida del país. Esa es la razón de este Primer Foro de Creación de Valor Compartido.
NUTRICIÓN
Una de las panelistas sobre el tema “Compromiso para una adecuada Nutrición”, fue la catedrática Flavia Fontes, Directora de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Facultad de Medicina de la Universidad de Panamá, quien hizo una radiografía sobre la situación nutricional de Panamá, basándose en la Encuesta de Nivel de Vida y en varios estudios puntuales.
En la encuesta se puede notar que en niños menores de cinco años hay poca desnutrición en cuanto a peso/talla, pero no sucede lo mismo en relación al exceso de peso para la talla. Se observa un 30% de niños con mayor peso del que deberían tener de acuerdo a su talla, lo cual es muy preocupante.
En cuanto a la evolución de ese sobrepeso en menores de cinco años, se ve una clara tendencia en los tres últimos estudios. La Encuesta de Niveles de Vida de 1997, 2003 y 2008 muestran una clara tendencia al aumento del sobrepeso, lo que significa más grasa de la que deberían tener. Es más, se nota que de cada 10 niños hay más de 3 con más peso del que deberían tener.
En cuanto a los niños escolares hay riesgo de sobrepeso y obesidad en 20% prácticamente, es decir que de cada 10 niños, hay 2 con más peso del que deberían tener, esto en la etapa escolar.
Al observar lo que significa la talla o tamaño del niño en términos del crecimiento se ve reflejada su historia. Este sí es un problema para Panamá y hay una dificultad muy grande, pues más del 30% tiene baja talla y, en algunas áreas es más del 70%, específicamente en las áreas indígenas. Esa dificultad inicia en el útero materno y se refleja en la alimentación en los primeros dos años de vida. Y es que no es correcto que un niño sea chiquito solo porque es indígena, enfatiza Fontes.
En cuanto a la adolescencia, hay valores parecidos porque de cada 10 adolescentes, dos tienen más peso de lo normal. Y en los adultos, la cosa es más seria, de acuerdo a los estudios mostrados, porque la mitad de la población adulta tiene más peso del que debiera tener. Y si se toma en cuenta que el exceso de grasa corporal está directamente relacionado con las enfermedades crónicas como hipertensión, diabetes, problemas cardiovasculares y muchos cánceres, es preocupante.
QUÉ ESTÁ HACIENDO EL MEDUCA
Dalba Caballero, Directora Nacional de Nutrición y Salud Escolar del Ministerio de Educación, MEDUCA, abordó el tema de la nutrición desde la perspectiva de la educación y dio a conocer que están conscientes de la realidad que se vive, pues a diario luchan con dos aspectos que son constantes, la desnutrición en las áreas rurales e indígenas y el sobrepeso y obesidad en las áreas urbanas, aunque a veces también se da en áreas indígenas y rurales.
Entre lo que se está haciendo, mencionó que se ha mejorado nutricionalmente la merienda escolar que se ofrece a todos los niños en edad preescolar y escolar, pues es una exigencia de la ley que cada año se hagan mejoras a dicha merienda.
En este punto, se aclaró que en las áreas de mayor pobreza se observa a niños cuyo único alimento en el día es la merienda nutricional, mientras que en otras áreas los niños además de la merienda, también cuentan con la opción del quiosco escolar.
No obstante, después de la radiografía presentada por la nutricionista Flavia Fontes y luego de diversos estudios realizados sobre la realidad de los centros educativos a nivel nutricional, Caballero menciona que se están desarrollando ciertos programas para paliar la obesidad y el sobrepeso. Uno de estos es “Cinco al día”, que consiste en una campaña mundial, liderizada en Panamá por CENAPAN, el Ministerio de Salud y el Meduca.
Noventa y cinco escuelas se han visto ya beneficiadas con este proyecto que consiste en incentivar el consumo de frutas y vegetales para que los niños mejoren sus estilos de vida, que no se aburran de comerlos y que conozcan su valor nutricional.
También hay un proyecto piloto denominado “Yo amo comer sano” en conjunto con la Universidad de Panamá y con el Ministerio de Salud, con el cual se pretende no solo aumentar la ingesta de frutas y vegetales y disminuir el consumo de sodas y snacks con prohibición, si no enseñarles a elegir los productos adecuados nutricionalmente hablando.
Mediante este programa también se afina el conocimiento del educador en cuanto a la pirámide alimenticia, su importancia y aplicación.
Por otra parte, como es notorio que los quioscos escolares no siempre venden lo que es mejor para los niños, se está realizando el nuevo instructivo de ventas de quioscos y cafeterías, en el cual se realizarán cambios. Por ejemplo, antes se sugería la venta de frutas y vegetales, pero para el próximo año se va a exigir y prohibir algunas frituras.
LUCHA CONTRA EL HAMBRE
María Roquebert, Secretaria Ejecutiva de la Fundación Nutrinet, organización creada por el Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas para la gestión del conocimiento en la lucha contra el hambre y la desnutrición infantil en América Latina y el Caribe, planteó una discusión ya no tanto sobre la malnutrición desde una perspectiva de sobrealimentación, si no más bien acerca de la falta de esa alimentación.
Y es que considera que el combate al hambre y la desnutrición infantil también tiene que entenderse desde su relación con la pobreza, en la carencia generalizada en diversas áreas geográficas y desde el convencimiento que no basta saber qué hay qué hacer y querer hacerlo, si no cómo hacerlo. Es importante, entonces, tomar acciones compartidas a largo plazo.
La FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) señala que por primera vez en 15 años se ha dado una reducción del hambre a nivel global de mil 23 millones de personas en el 2009 a 925 millones de personas en el 2010, pero no es suficiente, segura Roquebert, mientras presenta las siguientes estadísticas en América Latina:
Hay 61 millones de indigentes
53 millones de subnutridos
9 millones que sufren de desnutrición crónica.
Cada 6 segundos muere un niño en el mundo por desnutricón, 600 en una hora. Si se estrellara un avión con niños, seguro sale en las noticias, pero no esta información sobre desnutrición, indica la ejecutiva de Nutrinet.
El hambre le cuesta a un país entre el 6 y el 11% de su producto interno bruto según el estudio hecho por el Programa Mundial de Alimentos y la CEPAL.
El hambre no es neutral y se ensaña contra los más vulnerables.
Por todo lo anterior y más, la expositora manifiestó que no se trata solo de acceso a alimentos, también de disponibilidad y de absorción, de infraestructura, de carencias generalizadas y sistemáticas que se repiten de generación en generación.
¿Qué más se puede hacer? Seguir articulando para garantizar proteger a los ciudadanos. El enfoque de derecho es definitivo, derecho a alimentación es un derecho humano y por lo tanto, la aproximación integral para erradicar el hambre y la desnutrición son indispensables. Sin un enfoque integral no es posible vencer este flagelo que compromete a todos. De eso se trata el foro, de lograr articular salud, educación, desarrollo social, rural..., expresó Roquebert.
AGUA Y DESARROLLO RURAL
En el segundo panel, sobre el agua, se pusieron de manifiesto los retos actuales en materia de protección y manejo de los recursos hídricos en nuestro país. El consultor Julio Calderón expuso sus puntos de vista sobre el programa de sostenibilidad del recurso hídrico; Carlos Vargas de la Autoridad del Canal de Panamá disertó sobre el Manejo de los recursos hídricos, específicamente la experiencia en el Canal de Panamá; y Noel
Trejos de CATHALAC se refirió al papel de la tecnología en la gestión integrada de cuencas.
Ya en el diálogo sobre desarrollo rural, el consultor Rodrigo Noriega, Magdaleno Prado del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) y Xenia Ceville del Instituto Pro Mejoramiento de la Ganadería, se expresaron sobre la sostenibilidad del campo y la seguridad alimentaria.
Nestlé, ha basado su estrategia fundamental en la creación de valor a largo plazo con sus aliados de negocio en cada país donde está presente: proveedores de materias primas y agrícolas, las comunidades en las que opera, sus consumidores y sus colaboradores. Creación de Valor Compartido es la manera en la que Nestlé hace negocio, ya que está convencida de que para que una empresa tenga éxito a largo plazo debe tener en cuenta al mismo tiempo las necesidades de sus dos grupos de interés principales: los accionistas y las personas de los países en los que opera.