¡Bienvenidos a la década de los 20´s!

  • Publicado en Eventos
  • Leído 212 veces

Comprar metros cuadrados para un consultorio más amplio y cómodo. Adquirir equipos y tecnologías que faciliten y mejoren la calidad del diagnóstico. Contratar especialistas adicionales para el consultorio, equipo humano de calidad que apoye con la adquisición, manejo y cuidado posterior de los pacientes, consultores, auditores, etc. Acciones que en otrora hubieran sido vistas como la ultra comercialización de la medicina e incluso como "tabú" profesional, pero que hoy se convirtieron en parte integral del desempeño esperado de los médicos y odontólogos de Panamá, durante la década que termina el 31 de diciembre de 2019, y que hoy son consideradas imprescindibles para el desarrollo saludable del mercado.

Si bien crecer comercialmente para lograr una mejor infraestructura y desempeño, fueron los retos de la década de los 10’s, la década de los 20’s nos enfrenta a una nueva realidad, que implica un reto aún más imponente, importante y necesario, porque además supone una aspiración creciente entre la comunidad. El acceso a las más altas esferas tecnológicas y científicas de la salud, en el sector privado, se ha visto cada vez más restringido por el factor económico y las masas miran inquietas a través de las pantallas de sus equipos personales de comunicación, servicios que están, literalmente, fuera de su alcance.

El reto de los 20’s para el sector salud privado es incrementar la eficacia en el lado clínico de la atención, sin perder la genuina y merecida retribución correspondiente a la inversión realizada durante los últimos años, y sin perder de vista factores como la aparición de nuevas tecnologías como lo son el aprendizaje de las máquinas, la inteligencia artificial y el gran valor de los datos en todos los sectores, incluyendo la medicina y la odontología.

Traducido a un lenguaje más simple, podría decirse que ya sabemos que, por ejemplo, la cirugía asistida por robot supera por mucho a la cirugía laparoscópica tradicional en los procedimientos en los que aplica, siendo mucho más eficiente en el manejo del tiempo, mucho menor el riesgo operatorio y el post operatorio para el paciente; sin embargo, su eficacia es prácticamente nula, al llegar a un porcentaje de la población insignificante, debido a dos factores importantes: en primera instancia, el público conoce poco o nada de los beneficios de esta tecnología. La mayoría de las personas percibe al robot como un sustituto del cirujano, mientras que la realidad actual es que se trata de una extensión y mejora del alcance de sus manos, vista y sensibilidad. En segundo lugar -pero con igual importancia- está el costo, que debido a los aspectos comerciales naturales de esta integración tecnológica, sigue siendo prohibitivo para la gran mayoría de los consumidores y no aparece de manera normal y acostumbrada en las coberturas de seguros, que datan de tiempos anteriores a la propia existencia del equipo.

En mi trabajo como consultor de mercadeo y productor de publicidad masiva para el sector médico, he notado que la mayoría de los grandes inversionistas de este tipo de tecnologías, da por sentado que la población entenderá, percibirá y aceptará su existencia por el simple hecho de que ellos la hayan puesto a disposición. Las campañas de comunicación de algunos hospitales, no incluyen explicaciones comprensivas y detalladas que justifiquen el costo del servicio, o los beneficios de invertir en nuevas y mejores tecnologías y procedimientos, cuando se adquieren servicios médicos hoy día. 

En una época en la que se evalúa el rendimiento del proceso comunicacional en base a los "likes y reacciones" que coseche y no en base a la solidez del argumento, a su centro y balance intelectual y sobre todo a su genuino consumo y alcance, se ha normalizado el desdén por dicho proceso, lo que incrementa el costo de la inversión tecnológica, al evitar reducciones en el tiempo que podrían conseguirse con simplemente respetar la curva gráfica exponencial, característica de la comunicación efectiva. El comportamiento lineal en la comunicación humana no existe, no importa cuán satisfactoria sea su idea.

La buena noticia es que ya sabemos que el problema existe. Y me refiero a todos los involucrados. Médicos y pacientes por igual, son conscientes de que la población sin acceso a los servicios médicos privados es demasiado grande. Tanta gente no puede simplemente carecer de valor y si algo nos ha enseñado esta década de disrupción y cambios de modelo de negocios a través de las industrias, es que cuando el valor de un factor amplio del mercado es imposible de visualizar, es porque no lo estamos mirando desde la óptica correcta. Mirar desde la óptica correcta la necesidad de los consumidores trajo resultados como UBER, y ahora ya no es tan necesario gastar decenas de miles de dólares para ir donde quieras en auto (para no mencionar helicópteros, drones, entre otros).

Lograr una mayor eficacia médica y odontológica que abarque a toda la población en general, incluyendo los sectores marginados, las poblaciones indígenas, todos los humanos que componen la sociedad, no es un reto porque yo opine que lo es (o porque ponernos como reto favorecer a todos con nuestra capacidad intelectual y de ejecución es algo muy decente de hacer). El valor económico implícito en el surgimiento de un nuevo modelo de negocios que supere el simple comercio directo de servicios, podría miniaturizar nuestra percepción del negocio de la salud de nuestro tiempo, sus ingresos y rentabilidad.

Cercana está la fecha en la que cobrarle a una persona por recibir un servicio médico que salve su vida, se convierta en una violación de sus derechos humanos. Es inevitable que la necesidad de la mayoría supere la potestad de las minorías y eventualmente, la propiedad de cada individuo. Si reconocemos esa realidad, será más fácil construir un mundo que satisfaga de manera más eficiente el propósito mismo de la existencia de las ciencias médicas y la tecnología sanitaria.

En la década de los 20’s veremos nuevos modelos de negocios en el sector médico de Latinoamérica: médicos que atienden a través del celular del paciente, hospitales que comercializan la predicción de las necesidades quirúrgicas de sus poblaciones circundantes, odontólogos que logran la sonrisa perfecta en jóvenes adultos, mediante servicios que se prestaron en forma de suscripción, desde el día de sus nacimientos. En el fondo, nada de esto ya te parece ciencia ficción, y lo sabemos. La disrupción de esta industria se encuentra ya latente en la mente de centenares de emprendedores en nuestras ciudades, dentro de nuestros centros hospitalarios. Será fácil identificar -entre estos emprendimientos- cuáles son los que tienen futuro, al verificar que su norte incluya un componente que amplifique la eficacia del sector.

Todo lo que traiga más gente a bordo de la nave de la salud, tendrá algún futuro. Esto es el promedio de lo que ocurre hoy día. Los intentos por ultra explotar las ventas de procedimientos, han fracasado; mientras que los emprendimientos que monetizan la data generada desde el triage hasta el post operatorio, prosperan en el orden de los miles de millones de dólares. Mi consejo, o tal vez mi deseo de año nuevo para este 2020, es que puedas ver esto claramente, antes que sea demasiado tarde para que tu empresa de salud pueda surfear esa ola, la primera de muchas, y lo que sigue después, digamos que la marea que está a punto de empezar a subir.

Y, a propósito, Felices 20´s de parte de todos los que conformamos SaludPanama.com y que estamos listos para nuestra tercera década de servicios, en el "bleeding edge" de la competitividad.

Atentamente,

Luis Santamaría
(Instagram:
@turismomedico)
Director General
Salud Panamá

Redes Sociales

Facebook: @SaludPanama
Twitter: @SaludPanama
Instagram: @SaludPanama
Youtube: @SaludPanama

Formas de Pago

Síenta la confianza de nuestros métodos de pago seguros. Aceptamos sus tarjetas preferidas
VisaMastercard

Log in

create an account