Durante años, el cáncer de mama ha ocupado gran parte de la conversación pública sobre la salud femenina. Sin embargo, existe otro enemigo silencioso que continúa cobrando la vida de cientos de mujeres y que, según la evidencia científica, en gran medida podría evitarse: el cáncer de cérvix.
En esta entrevista para SaludPanama, el oncólogo médico Dr. Omar Castillo Fernández hace un llamado claro a transformar la manera en que el país enfrenta esta enfermedad. Su mensaje no deja espacio para dudas:
Dr. Omar Castillo Fernández"Ninguna mujer debería morir de esta enfermedad."
No es una frase optimista. Es una afirmación respaldada por los avances de la medicina moderna.
El cáncer de cuello uterino continúa siendo una de las principales causas de muerte por cáncer en mujeres. A pesar de ello, sigue siendo una enfermedad de la que se habla mucho menos de lo que debería.
Como explica el Dr. Castillo, hoy existen herramientas capaces de intervenir prácticamente en todas las etapas de la enfermedad:
El verdadero objetivo, insiste el especialista, es evitar que las pacientes lleguen a necesitar tratamientos complejos.
Uno de los mensajes más importantes de la entrevista es eliminar el estigma que aún rodea al VPH.
El Dr. Omar Castillo recuerda que la gran mayoría de las personas sexualmente activas estarán expuestas al virus en algún momento de su vida. En la mayoría de los casos, el propio sistema inmunológico logra eliminar la infección sin que llegue a producir cáncer.
Por eso, recibir un diagnóstico de infección por VPH no significa que una mujer desarrollará cáncer de cérvix. Lo realmente importante es mantener el seguimiento médico recomendado para identificar aquellos pocos casos en los que la infección persiste.
Este cambio de perspectiva es fundamental para que más mujeres consulten oportunamente y no retrasen su atención por miedo o desinformación.
La entrevista también enfatiza que el cáncer de cérvix es uno de los pocos tipos de cáncer que puede combatirse desde antes de que aparezca.
La vacunación contra el VPH, tanto en niñas como en niños, representa una de las estrategias preventivas con mayor impacto demostrada en salud pública.
A esto se suma la importancia de realizar controles ginecológicos periódicos, especialmente las pruebas de tamizaje recomendadas por el médico tratante.
Detectar lesiones precancerosas permite tratarlas antes de que evolucionen hacia un cáncer invasivo.
Uno de los datos más esperanzadores que comparte el Dr. Castillo es que países como Australia y Nueva Zelanda han logrado reducir el cáncer de cérvix hasta niveles históricamente bajos gracias a programas sostenidos de vacunación, educación y detección temprana.
Ese ejemplo demuestra que disminuir drásticamente la mortalidad no es una meta imposible, sino el resultado de políticas preventivas y de una población informada.
Más allá de los tratamientos de última generación, el mensaje central del Dr. Omar Castillo es sencillo pero contundente: la información puede cambiar el desenlace de una enfermedad.
Cada conversación sobre vacunación, cada Papanicolaou realizado a tiempo y cada consulta médica preventiva representan una oportunidad para detectar lesiones antes de que se conviertan en cáncer.
Como concluye el especialista, el reto no es únicamente tratar esta enfermedad cuando aparece, sino conseguir que cada vez menos mujeres tengan que enfrentarla.