Las várices y la insuficiencia venosa suelen considerarse un problema exclusivamente estético. Sin embargo, la evidencia científica más reciente está cambiando esa percepción. Hoy se sabe que la enfermedad venosa crónica puede estar relacionada con un mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares graves, incluyendo infartos, accidentes cerebrovasculares y otras complicaciones vasculares.
En una entrevista para SaludPanama, la Dra. Flora Ibarra, especialista en Cirugía Vascular, explica por qué la salud de las venas merece mucha más atención de la que habitualmente recibe.
Es común pensar que las "arañitas", las várices o la pesadez de las piernas son simplemente molestias cosméticas. Sin embargo, la insuficiencia venosa crónica es una enfermedad progresiva que puede afectar la circulación y generar inflamación persistente en el organismo.
Los síntomas más frecuentes incluyen:
La Dra. Ibarra explica que la medicina ha identificado cada vez más enfermedades que generan inflamación crónica y que, al mismo tiempo, aumentan el riesgo cardiovascular.
Así como recientemente se ha demostrado la relación entre la enfermedad periodontal y los problemas cardiovasculares, diversos estudios también han comenzado a encontrar una asociación entre la enfermedad venosa crónica y una mayor incidencia de eventos cardiovasculares.
Aunque esto no significa que las várices provoquen directamente un infarto, sí representan un posible marcador de riesgo que merece evaluación médica.
Uno de los aspectos más importantes mencionados durante la entrevista es que la gravedad de la insuficiencia venosa parece relacionarse con una menor supervivencia.
Los pacientes con enfermedad venosa más avanzada —aquellos que presentan hinchazón importante, cambios en la piel o complicaciones crónicas— muestran un riesgo mayor de desarrollar problemas cardiovasculares en comparación con quienes presentan etapas más leves.
Este hallazgo refuerza la importancia de no minimizar los síntomas ni retrasar la consulta con un especialista.
La especialista enfatiza que estos estudios no buscan generar miedo, sino promover la prevención.
Detectar la enfermedad venosa a tiempo permite implementar medidas que pueden mejorar tanto la calidad de vida como la salud vascular general.
Entre las recomendaciones más frecuentes se encuentran:
La salud vascular debe entenderse como un sistema integral. Las arterias y las venas forman parte de una misma red circulatoria, por lo que cualquier enfermedad que afecte este sistema merece una evaluación adecuada.
Si presenta pesadez en las piernas, hinchazón, várices o cambios en la piel, no lo considere únicamente un problema estético. Una valoración por un cirujano vascular puede ayudar a identificar factores de riesgo y establecer un tratamiento oportuno.
La prevención continúa siendo la herramienta más efectiva para proteger tanto la circulación como la salud del corazón.