Personas mayores y desastres naturales: la importancia de estar preparados

Los desastres naturales pueden ocurrir de manera inesperada y afectar especialmente a las personas mayores que viven solas o presentan alguna limitación física o funcional. Contar con un plan familiar de emergencia, mantener redes de apoyo y anticipar sus necesidades particulares puede marcar una diferencia importante en su seguridad y bienestar.

En una nueva edición del podcast de SaludPanama, Lorena Martínez conversó con el Dr. José de Jesús García sobre la importancia de proteger a las personas mayores ante situaciones de emergencia, especialmente después de los recientes movimientos sísmicos que han generado preocupación en distintas regiones de Panamá.

El especialista destacó que uno de los principales desafíos es incorporar las necesidades de esta población en los planes de prevención y respuesta ante desastres naturales, considerando tanto sus condiciones de salud como su entorno familiar y social. 

Las personas mayores y su vulnerabilidad ante las emergencias

Panamá experimenta un progresivo envejecimiento de su población, una realidad particularmente evidente en regiones como Azuero, donde existe una importante concentración de personas mayores.

El Dr. García explicó que muchas de estas personas permanecen viviendo en sus comunidades mientras sus familiares se trasladan hacia centros urbanos. Esta situación puede representar un desafío durante una emergencia, especialmente cuando existen dificultades de movilidad, limitaciones para utilizar herramientas digitales o problemas de comunicación.

Sin embargo, el especialista aclaró que la edad avanzada no significa necesariamente dependencia o incapacidad funcional. Muchas personas mayores mantienen su autonomía, mientras que otras requieren asistencia específica. Lo fundamental es identificar oportunamente quiénes necesitan apoyo y qué recursos deben estar disponibles. 

Un plan familiar de emergencia que incluya a todos

Una de las principales recomendaciones del especialista es desarrollar un plan familiar de emergencia antes de que ocurra una situación de riesgo.

Este plan debe contemplar diferentes escenarios, como terremotos, inundaciones o incendios, y establecer procedimientos claros para proteger a cada integrante del hogar.

En el caso de las personas mayores, es importante determinar cómo podrán movilizarse, qué rutas de salida son accesibles y quién será responsable de brindarles asistencia cuando sea necesario.

También resulta conveniente realizar reuniones familiares para distribuir responsabilidades. Algunas personas pueden encargarse de las llaves, otras de verificar los suministros o cerrar las válvulas de gas cuando hacerlo sea seguro, mientras que otro integrante puede asumir el acompañamiento de quien necesite ayuda para desplazarse.

El Dr. García enfatizó que estos planes deben ser conocidos por todos los miembros de la familia y revisados periódicamente para mantenerlos actualizados. 

La mochila de emergencia debe adaptarse a sus necesidades

Además de los suministros habituales, como agua y alimentos, las personas mayores pueden necesitar elementos adicionales en su mochila de emergencia.

Entre las recomendaciones mencionadas durante el podcast destacan:

  • Medicamentos: contar con una reserva para aproximadamente siete días, según las necesidades de la persona.
  • Información médica: mantener una ficha breve con enfermedades, tratamientos, alergias y necesidades especiales.
  • Lista de medicamentos: incluir los nombres de los fármacos utilizados, especialmente cuando se organizan en pastilleros que no conservan sus etiquetas originales.
  • Dispositivos de apoyo: considerar audífonos, andaderas u otros elementos necesarios para la movilidad y la comunicación.
  • Contactos de emergencia: disponer de números telefónicos de familiares, vecinos, servicios de asistencia e instituciones de respuesta.

El especialista también recomendó mantener la información médica en un lugar accesible y conocido por los familiares, de manera que pueda consultarse rápidamente si otra persona debe prestar asistencia. 

La comunidad también puede convertirse en una red de protección

No todas las personas mayores cuentan con familiares que vivan cerca. Por ello, las redes de apoyo comunitario adquieren especial importancia.

El Dr. García recomendó identificar vecinos o personas de confianza que conozcan la situación de quienes viven solos y puedan verificar su bienestar o prestarles asistencia cuando ocurra una emergencia.

Esta coordinación debe realizarse previamente, considerando que durante un desastre pueden presentarse interrupciones en las comunicaciones telefónicas y dificultades para solicitar ayuda.

Tener una persona de referencia en la comunidad puede facilitar una respuesta más rápida, particularmente cuando existen limitaciones físicas o dificultades para recibir alertas por medios digitales. 

La salud emocional también necesita atención

Los efectos de un desastre natural no terminan necesariamente cuando desaparece el peligro inmediato.

El miedo, la ansiedad, la desorientación y las alteraciones del sueño pueden persistir después de una experiencia traumática. En las personas mayores, especialmente aquellas con condiciones crónicas o dificultades cognitivas, estas reacciones pueden requerir atención adicional.

El especialista aconsejó comunicar las instrucciones con calma, utilizando explicaciones claras y procurando transmitir seguridad durante los momentos de incertidumbre.

Asimismo, destacó la importancia de conversar posteriormente sobre lo ocurrido, escuchar las preocupaciones de la persona mayor y permitirle expresar sus temores.

Preguntar cómo se sintió, qué le preocupó y qué necesita para sentirse nuevamente segura puede contribuir a reconocer dificultades emocionales que merezcan acompañamiento. 

Refugios y albergues adaptados a las personas mayores

Cuando una emergencia obliga a abandonar el hogar, las condiciones del lugar de alojamiento también deben contemplar las necesidades particulares de esta población.

El Dr. García señaló la importancia de que los albergues temporales cuenten con accesos adecuados, rampas, baños adaptados y espacios que permitan una estancia más tranquila para quienes puedan experimentar confusión o desorientación.

También recomendó mantener un acompañamiento responsable durante la emergencia y después de ella, verificando que la persona mayor reciba la asistencia necesaria y se encuentre en condiciones seguras. 

Prepararse e incluir a todos puede salvar vidas

Aunque los fenómenos naturales no siempre pueden anticiparse ni controlarse, sus consecuencias pueden reducirse mediante una planificación adecuada.

La principal reflexión del Dr. José de Jesús García es que la preparación debe involucrar a toda la familia, la comunidad y las instituciones responsables de responder ante las emergencias, sin dejar fuera a quienes pueden necesitar mayor asistencia.

Conocer las necesidades de las personas mayores, establecer responsabilidades y mantener redes de apoyo son medidas que pueden marcar una diferencia decisiva cuando ocurre un desastre.

Te invitamos a ver la entrevista completa con el Dr. José de Jesús García, conducida por Lorena Martínez, en el podcast de SaludPanama, donde encontrarás más recomendaciones para proteger y acompañar a las personas mayores durante situaciones de emergencia. 

Fortalecer la mente en la tercera edad: la prevenc...

Has llegado a SaludPanama. Te damos la bienvenida.

Puedes utilizar a SaludPanama IA para obtener la información de los médicos que necesites, o encontrar contenido en nuestra web.