Jueves, 08 Junio 2017 09:36

Fidget Spinner: ¿juguete o herramienta terapéutica?

Desde hace unas semanas es común ver a niños, jóvenes y adultos, hacer girar un pequeño objeto, que tiene entre dos y seis brazos, y que a simple vista se asemeja a una pieza de engranaje de una máquina.

Los ves utilizarlos en el colegio, en su puesto de trabajo, en el centro comercial, mientras van en el carro, comen o esperan por ser atendidos. Los hay de plásticos, de metal, de colores o cromados, con diseños estampados y hasta con luces. Incluso de diferentes tamaños y formas, siendo el más común el de tres apéndices.

Sosteniéndolo con el pulgar y el índice, toman el spinner por el engranaje que tiene en el centro y hacen que gire por el mayor tiempo posible. Quienes tienen mayor destreza, agregan creatividad y los hacen girar sin la firme estabilidad que le dan los dos dedos, pasándoselos de un dedo a otro y hasta colocándolos sobre otra plataformas u otro fidget sin que se detenga.

Ante de hacer este reportaje, SaludPanama.com recorrió varios establecimientos comerciales ubicados en un reconocido centro comercial de la ciudad. No consiguió una unidad hasta visitar el sexto local, comprobando con ello el furor que hoy tienen. En el local donde se consiguió, la vendedora expresó que tan sólo ese fin de semana había llenado su anaquel en 4 ocasiones, con 50 unidades en cada ocasión. Asegura que en el último mes y medio ha logrado vender más de 2 mil unidades. ¿Cuántos spinner no están en la calle?

En diversos locales comerciales de Panamá, su precio oscila entre 6.75 y 12.00 balboas, mientras que a través de páginas de compra en línea como www.amazon.com se les puede conseguir entre 1.90 y 38 dólares, dependiendo del material, tamaño y accesorios.

La razón concreta de por qué este pequeño objeto está de moda se desconoce, pero es imposible desmentirlo. Betsy de Tolato es madre de un niño de 7 años de edad, a quién le compró un spinner después de semanas de insistencia. Comenta que su hijo lo usa cada vez que puede, principalmente mientras está en casa viendo tv o cuando salen a hacer alguna diligencia, pero únicamente cuando está solo. Asegura que nunca lo utiliza cuando está en compañía de otros niños y que hasta el momento no ha visto ningún tipo de daño o cambio de actitud en su pequeño.

Como Betsy hay miles de madres y padres más que teniendo o no que pasar por más de un local comercial, le han comprado un spinner a su hijo o hija.

Hoy son muchos los juegos y retos que se han hecho populares, todos basados en el uso del fidget spinner y que se pueden encontrar en videos viralizados por las redes sociales. Ahora, ¿es el fidget spinner realmente un juguete? Documentos bibliográficos y sus beneficios experienciales parecen indicar que no es así, o al menos no lo era en sus inicios.

¿Diversión o tratamiento?
Jonathan Polanco es quizá uno de los pocos adultos que tenga un spinner y de seguro uno de los muchos que no sabía su funcionamiento real. Comenta que lo probó cuando se lo pidió prestado a alguien cercano y reconoce que por un momento el pequeño objeto le permite romper con la ansiedad. Hoy lo usa precisamente con ese fin y no por más de 15 minutos.

Y es que el fidget spinner al parecer no es precisamente un juguete, sino una herramienta terapéutica. Al menos esa fue su finalidad cuando fue creado en 1997. Algunos documentos en Internet indican que el fidget spinner fue inventado con la finalidad de combatir el estrés. El tener esta pequeña pieza entre los dedos y hacerlo girar parece ser de gran ayuda para quienes padecen de estrés, algo parecido a lo que se hace con las pelotas anti-estrés.

"Aunque el fidget spinner es un objeto muy popular hoy día, ya que su uso se ha comercializado; su concepto fue creado hace 20 años. Realmente se diseñó con el propósito de mejorar los síntomas de ansiedad, aplacar la inquietud motora y apoyar la regulación atencional, manifestaciones que vemos en muchos casos de pacientes con Trastorno del Espectro Autista y Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad", comenta la magíster en psicología clínica infantil Ana Gabriela Díaz Lamboglia.

En este sentido, en el campo de la psicología y en el área ocupacional, el fidget spinner es considerado una herramienta de trabajo terapéutico.

"El asunto está en que los niños que actualmente lo usan, no saben cómo usarlo adecuadamente o simplemente no lo necesitan y se convierte más bien en un objeto distractor, perdiendo sus bondades y dejando de ser una herramienta para convertirse en un juguete", expresa.

De acuerdo con Díaz Lamboglia, no es una herramienta que funcione con todos los pacientes. De hecho, señala que no existen estudios científicos que apoyen los supuestos beneficios terapéuticos del fidget spinner; sin embargo, para algunas personas con TDAH ha resultado beneficioso en base a la experiencia captada por padres, familiares y maestros.

"En ellos (los niños con TDAH) existe una necesidad de estimulación constante, por lo que el movimiento del spinner satisface esta necesidad de fondo y les permite concentrar su atención principal en lo que desean enfocarse en el momento. En cuanto al TEA, estos pacientes presentan necesidades sensoriales y al utilizar el spinner logran obtener una agradable experiencia sensorial", explica.

La paidosicóloga señala que estos son sólo dos ejemplos de los usos que se le ha dado al fidget spinner, en los que suele utilizar para calmar la ansiedad motora e inquietud y favorecer la concentración, lo cual se consigue bajo la guía y apoyo de un profesional o especialista en el campo.

Asimismo, agrega que los terapeutas ocupacionales suelen utilizar juguetes y objetos sensoriales como discos táctiles, bolas Koosh e incluso masillas o arcillas para trabajar sus terapias y calmar a los niños que tienen problemas de procesamiento sensorial; y que del mismo modo, la experiencia y la práctica ha demostrado que el movimiento del fidget spinner puede ayudar a los niños con TDAH o TEA a centrarse, aunque no existen estudios de peso que lo confirmen.

Por su parte, el pediatra Juan Ruiz, luego de confirmar que no existen evidencias mediante un estudio randomizado o aleatorio, que confirme su impacto en el manejo del déficit de atención, ansiedad y espectro autista; señala que al menos desde la consulta pediátrica no debe ser recomendado como una herramienta terapéutica.

Recomendaciones
Debido a su alta comercialización, se puede ver a niños usarlo en muchos lugares y momentos; sin embargo, para aquel que no lo requiere como terapia, el fidget spinner puede ser más bien una distracción.

“Hoy el spinner, principalmente en los colegios, se ha convertido en un problema. Incluso, tenemos conocimiento de escuelas que están prohibiendo que los alumnos los lleven, porque en vez de ayudar al niño a calmarse o concentrarse, se estimulan más, debido a las características que algunos tienen, como por ejemplo luces”, comenta el pediatra Juan Ruiz.

Ruiz destaca también la importancia de que este objeto no sea manipulado por niños pequeños, ya que por imprudencia puede causar daño, como por ejemplo lastimar los dedos, si estos se introducen en las hendiduras de los apéndices; o ahogamiento por tragarse la balinera o rolinera que lo hace girar.

Por su parte, la psicóloga clínica Díaz Lamboglia señala si el paciente no tiene una necesidad y el uso del spinner no es controlada, puede representar más bien una distracción. "Este objeto distrae mucho visualmente y aparta la atención del niño del tablero de la clase o de la maestra. Personalmente, no recomendaría su uso durante la jornada escolar, a menos que el niño tenga un diagnóstico preciso que lo amerite y siempre y cuando se introduzca como un elemento de apoyo. De otra manera sugeriría, como cualquier otro objeto distractor o juguete, que no sea llevado al colegio ni sea utilizado durante el momento en que la atención del niño se requiera".

La especialista afirma que existen otros métodos prácticos para lograr que los estudiantes se concentren en las tareas y se relajen, no sólo fidget gadgets. Están los activity breaks y brain breaks o como se le conoce en español 'transiciones', que son estrategias educativas que mejoran el funcionamiento cerebral a partir de movimiento, o simplemente se puede reducir la cantidad de distractores que hay en el salón.

En cuanto al tiempo de uso, Díaz Lamboglia indica que no existe un tiempo tipificado como recomendable para utilizar el fidget spinner, cuando no se usa como herramienta terapéutica; por lo que el límite de uso debe ser establecido por un adulto, en este caso los padres.

Díaz Lamboglia no considera que su uso pueda ser dañino, para quien lo usa, tenga o no una necesidad terapéutica. A su juicio, el modo en que se utiliza hoy día lo convierte en un juguete, que está de moda y que entretiene.

"Como todas las modas, esta también pasará y se comercializaran nuevos juguetes. Antes del fidget spinner se comercializaba el fidget cube, un cubo pequeño de plástico que viene equipado con varios botones y diales y que también era comprado por personas que sufren de ansiedad, para ocupar sus manos inquietas. Este último es más usado por adultos", dice.

"El fidget spinner es un juguete, que es divertido, interesante, novedoso y que gracias a buenas estrategias de marketing su venta ha sido grandiosa", precisa.

Modificado por última vez el Jueves, 08 Junio 2017 15:47
Patricia Figuera

Licenciada en Comunicación Social, con experiencia de catorce años en Periodismo y Comunicaciones Corporativas. Periodista especializada en Salud, Deportes y Economía. Periodista corporativo, con énfasis en Comunicación Externa, Interna y Responsabilidad Social Corporativa. Profesional con alto nivel de redacción, capacidad de análisis y jerarquización informativa, creatividad y planificación estratégica. Asesora de Comunicaciones Corporativas.
 
Venezolana, madre, ex atleta de alta competencia (integrante de la Selección Nacional de Natación de Venezuela), amante de la lectura y fan número uno de sus hijos.

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