Los implantes mamarios no necesariamente acompañan a una paciente durante toda su vida. Con el paso de los años pueden surgir cambios en el implante, en los tejidos de la mama o simplemente en las preferencias de la mujer, haciendo necesario considerar su retiro o reemplazo.
El Dr. Joseph Setton, especialista en cirugía plástica, estética y reconstructiva, explica que actualmente existen diferentes alternativas para las pacientes que desean retirar sus implantes, desde reemplazarlos por unos nuevos hasta reconstruir el volumen mamario utilizando grasa o los propios tejidos.
Uno de los puntos importantes es entender que los implantes no deben considerarse dispositivos permanentes.
Según explica el Dr. Setton, las generaciones actuales de implantes pueden tener una duración de hasta aproximadamente 15 años, dependiendo del fabricante y del tipo de implante. Sin embargo, el momento de retirarlos o cambiarlos debe determinarse individualmente.
Además del tiempo transcurrido, existen situaciones que pueden hacer necesaria una evaluación, como la ruptura del implante o la aparición de una contractura capsular.
Cuando se coloca un implante mamario, el organismo forma naturalmente una fina membrana de tejido alrededor de este. En condiciones normales, esta cápsula es delgada, flexible y no provoca molestias.
En algunas pacientes, sin embargo, puede engrosarse y endurecerse progresivamente.
El Dr. Setton explica que la contractura capsular suele clasificarse utilizando los grados de Baker:
Grado I: la mama se siente normal y no existen molestias.
Grado II: puede comenzar a sentirse cierta firmeza o molestia, aunque los cambios pueden ser poco evidentes.
Grado III: la cápsula se vuelve más evidente y puede producir cambios en la forma de la mama o molestias.
Grado IV: la mama puede sentirse muy dura y dolorosa. En estos casos puede ser necesario retirar la cápsula y evaluar el reemplazo o retiro del implante.
Por esta razón, el seguimiento periódico cobra especial importancia.
Esta es probablemente una de las principales preocupaciones de las pacientes.
Al retirar un implante se pierde el volumen que este proporcionaba. La apariencia final dependerá de múltiples factores, incluyendo el tamaño del implante, la cantidad de tejido mamario existente, la elasticidad de la piel, la edad y los cambios producidos por embarazos, lactancia o variaciones de peso.
En algunas mujeres es posible retirar los implantes sin realizar otro procedimiento. En otras, puede quedar exceso de piel o pérdida considerable de volumen, por lo que pueden considerarse diferentes alternativas reconstructivas.
Una posibilidad es utilizar injertos de grasa de la propia paciente.
La grasa se obtiene mediante liposucción de otra zona del cuerpo y posteriormente se coloca cuidadosamente en las mamas para recuperar parte del volumen perdido.
El Dr. Setton señala que una proporción de la grasa transferida puede ser absorbida por el organismo, por lo que durante la planificación quirúrgica debe considerarse esta reducción del volumen.
El resultado puede proporcionar una apariencia natural y evitar la colocación de un nuevo implante, siempre que la paciente tenga suficiente tejido disponible para realizar el procedimiento.
Otra posibilidad para mujeres que no desean conservar el mismo volumen es colocar un implante de menor tamaño combinado con grasa propia.
Esta técnica híbrida busca que el implante proporcione parte del volumen y estructura, mientras la grasa permite complementar el contorno y conseguir una transición más natural.
La elección dependerá de la anatomía de cada paciente y del resultado que desea obtener.
En determinadas pacientes también es posible redistribuir el tejido de la propia mama para recuperar su forma después de retirar los implantes.
Cuando existe suficiente glándula mamaria, esta puede utilizarse para proporcionar volumen y reconstruir el seno sin necesidad de colocar un nuevo implante.
Sin embargo, no todas las mujeres cuentan con suficiente tejido para hacerlo, especialmente cuando existe poco volumen mamario.
Cuando existe exceso de piel o caída de la mama, puede ser necesario realizar una mastopexia o levantamiento mamario.
Este procedimiento permite retirar la piel sobrante y reposicionar los tejidos para mejorar la forma del seno.
Dependiendo del grado de exceso de piel, las cicatrices pueden localizarse únicamente alrededor de la areola, extenderse verticalmente desde la areola hacia el surco mamario o requerir una técnica en forma de ancla.
El tipo de procedimiento no se elige de manera arbitraria. Según explica el Dr. Setton, debe determinarse después de medir y evaluar cuidadosamente los tejidos de cada paciente.
El retiro de los implantes suele ser diferente a la cirugía inicial de aumento mamario.
Cuando se realizó la primera cirugía ya existe un espacio o bolsillo donde se encuentra el implante. Esto puede facilitar su extracción y, de acuerdo con el Dr. Setton, generalmente hace que las molestias sean menores que las experimentadas durante la primera colocación.
La recuperación, sin embargo, dependerá de si únicamente se retira el implante o si el procedimiento se combina con una mastopexia, transferencia de grasa, retiro de cápsula u otra cirugía reconstructiva.
Una de las principales recomendaciones del Dr. Setton para las mujeres con implantes mamarios es mantener controles periódicos con un cirujano plástico, incluso cuando no existan síntomas.
La evaluación clínica y los estudios de imagen indicados para cada paciente permiten revisar tanto el estado de los implantes como los tejidos mamarios y detectar tempranamente cualquier cambio que requiera atención.
Retirar unos implantes no significa necesariamente volver a colocarlos. Hoy existen diferentes posibilidades para conservar o reconstruir la forma de las mamas utilizando implantes más pequeños, grasa propia, tejido mamario o técnicas de levantamiento.
La decisión debe tomarse de manera individual, considerando la anatomía, las expectativas y las necesidades de cada mujer.
En esta entrevista de SaludPanama, el Dr. Joseph Setton, cirujano plástico, estético y reconstructivo, explica las diferentes alternativas disponibles y la importancia de evaluar cada caso antes de decidir qué hacer con los implantes mamarios.