Obesidad y Artrosis: una relación peligrosa


Es poco lo que podemos hacer contra algunos factores determinantes en la aparición de la artrosis, como por ejemplo la edad (Este es sólo un factor de riesgo. La artrosis ni es una enfermedad de la edad); sin embargo, muchos estudios apuntan a una asociación importante entre sobrepeso y artrosis, que si pudiera controlarse.

La obesidad, considerada hoy una enfermedad, aumenta el riesgo de degeneración del cartílago. Para cada incremento en un punto en el índice de masa corporal (IMC), que relaciona el peso con la talla de una persona e indica el grado de sobrepeso, el daño en el cartílago se incrementa hasta en 11%.

En las personas con sobrepeso u obesidad, la artrosis se hace presente de forma típica, con una lesión del menisco de la rodilla, inflamación de la membrana que recubre la articulación (sinovitis) y derrame sinovial, ya que esta articulación es la que más sufre con esta condición.

Hoy, los malos hábitos alimentarios y la vida sedentaria hacen estragos en la población más joven, provocando con ello en una disminución significativa en la edad de aparición de los primeros síntomas de artrosis. A través de diversos estudios se ha podido comprobar que, además de prevenir la enfermedad y retrasar su aparición, una pérdida de peso también alivia los síntomas si la artrosis ya se ha establecido, pero un peso adecuado, aunque no elimina los síntomas dolorosos, los disminuye. Simplemente, con sólo bajar siete kilos de peso, los síntomas de la artrosis de rodilla se reducen 50%, por ejemplo.

En Latinoamérica, según la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS), la mitad de los pacientes con artrosis son obesos y frente al escenario recomienda evaluar los hábitos alimentarios y de ejercicio físico del paciente tanto en el ámbito de la prevención como en el del tratamiento.

Y es que, aunque entre las recomendaciones adicionales que un médico especialista puede dar para mejorar la calidad de vida de las personas afectadas por esta enfermedad, hay una lista de fármacos analgésicos y antiinflamatorios de elección; el tratamiento no farmacológico, como la actividad física moderada, una dieta equilibrada baja en grasas o la rehabilitación, son claves para conseguir la mejoría de los síntomas y la calidad de vida, a pesar de estar instaurada la enfermedad.

Es importante destacar que aproximadamente el 75% de los pacientes con artrosis no practica ningún tipo de actividad física para aliviar el dolor asociado, a pesar de que el 50% o más de los pacientes tienen problemas de obesidad y podrían beneficiarse de esta medida, ya que la práctica de ejercicio físico ayuda a mantener un peso adecuado y un correcto balance neuromuscular, lo cual previene la destrucción del cartílago articular restante y mejora su función y nutrición.

Considerando la importancia de la actividad física, también es necesario puntualizar que las actividades físicas con mejores resultados son aquellas con un bajo impacto ortopédico y con un menor riesgo de lesión, como la natación y ejercicios en piscina, el ciclismo o los paseos. Estos últimos se practican con mayor constancia y, desde el punto de vista cardiovascular y locomotor, son la actividad más segura, si bien, conviene consultar con un experto, ya sea el médico ortopedista, de médico de familia, el reumatólogo o el fisiatra.

Asimismo, un plan de rehabilitación, indicado y supervisado por un médico ortopedista y fisiatra, pueden ayudar a preservar la funcionalidad de la articulación el mayor tiempo posible, cuando la artrosis ya está instaurada. Además del ejercicio físico y la pérdida de peso (siempre con la colaboración de un nutricionista), otras actividades rehabilitadoras son la ejercitación de la articulación afectada, mediante ejercicios de movilidad articular y reforzamiento articular; medidas higiénico-sanitarias, como la corrección postural y no utilizar sillas bajas, lo que reduciría la tensión muscular y favorecerá la relajación, así como reducirían la tensión en caderas y rodillas al sentarse. o levantarse; y el uso de bastones o muletas para apoyo, entre otros.

Si ya presenta signos de artrosis o no tiene la enfermedad instaurada, pero presenta características de sobrepeso, acuda ante un médico especialista en ortopedia, quien -junto a un equipo médico multidisciplinario- establecerá un plan en pro del beneficio de sus articulaciones y su calidad de vida.

Por Dr. Juan Carlos Romero – Ortopedia y Reemplazo Articular

Modificado por última vez elMiércoles, 12 Diciembre 2018 13:24
Inicia sesión para enviar comentarios

Redes Sociales

Facebook: @SaludPanama
Twitter: @SaludPanama
Instagram: @SaludPanama
Youtube: @SaludPanama

Formas de Pago

Síenta la confianza de nuestros métodos de pago seguros. Aceptamos sus tarjetas preferidas
VisaMastercard

¿Te Gusta Salud Panamá?

Compártenos y permite que más gente nos encuentre!