¿Qué es una fractura por estrés? Es una lesión que ocurre por sobrecarga cuando una persona excede el límite de carga que el hueso es capaz de soportar. A diferencia de las fracturas en adultos mayores por osteoporosis, estas ocurren en pacientes jóvenes y activos debido a la actividad física repetitiva de alto impacto.
Actividades de mayor riesgo:
- Maratonistas y triatlonistas que corren largas distancias.
- Personas que practican CrossFit, especialmente con ejercicios como el salto en caja.
- Aquellos que inician una actividad física intensa (como correr) sin fortalecer paralelamente la parte muscular.
- Personas con deficiencias de vitamina D, que es vital para la captación de calcio.
Síntomas principales: El dolor puede ser muy variable y confundirse con problemas musculares o de columna:
- Dolor inguinal (en la ingle).
- Dolor lateral en la cadera o posterior en el área del glúteo.
- Dolor que persiste por más de una semana o que aumenta gradualmente.
El diagnóstico correcto:
- Las radiografías iniciales suelen ser normales.
- El diagnóstico definitivo se hace mediante una Resonancia Magnética para buscar "edema óseo" (inflamación interna del hueso) antes de que la fractura sea completa.
Tratamiento y recuperación:
- El tratamiento no es negociable; continuar con la actividad puede causar una fractura completa catastrófica.
- Manejo inicial: Uso de muletas sin apoyo para quitar carga al hueso (de 8 a 12 semanas).
- Cirugía: Necesaria si hay desplazamiento o riesgo de dañar la circulación de la cabeza femoral (necrosis vascular).
- Seguimiento: Se realizan estudios de control a los 3 y 6 meses antes de retomar el deporte de impacto.
Recomendación del especialista: Si tienes una molestia limitante por más de una semana en el mismo lugar, busca atención médica temprana. El cuerpo manifiesta síntomas inespecíficos y la evaluación a tiempo evita cirugías complejas o el uso prematuro de prótesis.